¿Me dejarías caminar a solas?
- thedigwriter
- 6 dic 2024
- 4 min de lectura
Sería como vagar entre la niebla, a la mitad de un campo lleno de rosas, “espinosas”, pero con la satisfacción humana de regresar a la esencia mía.
¡No! Mira: Caminar a solas, pensarías, te podrá dar velocidad al avanzar, ya que todo dependerá de tu propio ritmo. Pero al final, tendrías que soltar mi mano en algún momento, ya que no se si quiero ir tan rápido como tú…
¡No! Mira: Es que caminar a solas me permitirá cometer errores y ser audaz, para recobrarme de ellos, que sin querer perpetro, y sanar con el tiempo, con cicatrices gruesas y profundas, de todos los tamaños y de todas las experiencias.
Me autorizaré a cambiar tantas veces, que al final tal vez ni me reconozca. Pero me remeceré, sacudiendo con fuerza las decepciones atravesadas en la mitad de la senda.
Como cruzando un puente desearé colocar un candado que, aunque suene redundante, me encadene a un pasado sellado de besos, abrazos, y siendo más osado, sexo desenfrenado.

Pero te prometo que seré consistente. Me mantendré firme y en pie, como lo hacen los mástiles en lucha contra el viento de altamar. Si, te prometo no doblar mis alas; Al contrario, tendré más ganas de acelerar mi paso.
Recordarás cada uno de esos momentos que pensaste perder cuando estuviste junto a mi… las quejas, las discusiones, las ganas de salir corriendo y sencillamente no mirar atrás. Correr, sudar, desahogarte y encontrar esa paz de no escuchar… el ruido, pena, el lamento insistente de tantas cosas, y ya ansías que fueran insignificantes.
¡Oye tú! ¿Estás seguro? Esto suena a despedida. ¡Y me prometiste en absoluto hacerlo!
¡Oye tú! Tan seguro… tan gravemente herido que, decir adiós a tantas palabras que se convierten en golpes cuando chocan con nuestro ser suenan mejor que la celda de tortura de agua creada por Houdini.
Solo hasta ahora, con el alma llena de moretones y un corazón íntegramente desigual, me piden a un único grito que me aleje; ¡que se termine ya!; que yo no regrese más; que ya todo se acabará.
¿Será tan difícil terminar el vínculo…cerrar este círculo toxico y soltar para dejar ir?
¿Y es que acaso anhelas dejar entrar algo más?
¡Ay! Solamente la aflicción lograría penetrar mis entrañas y matar tan lentamente, como matan las garrapatas impregnadas en nuestro colchón roto, el de una relación que algún día soñó con llegar a ser.
¿Y fue? Tal vez solo nos acostamos cada día, entregándonos a esta agonía de tratar, suspirando y esperando a que con el amanecer llegara la cura.
Luego, únicamente asignar un perdón ¿qué tan difícil fuera? Abrir las puertas a una relación sincera que fue hace unos años, y admitir que al final nos equivocamos; todos nos equivocamos, y a veces pareciera que solo un lado de ellos cayó en el error.
¿Podemos asumir la responsabilidad como adultos?
Darnos cuenta de que hoy requerimos de la vida algo diferente, sin pensar que esto es pecar.
La caída va a afectar a ambos por igual: ¡Al órgano y a los sesos! Y simplemente será, como cuando el amor deja las cuatro paredes que, alguna vez se llamaron hogar, en un “exclusivamente” el lugar de residencia.
Escucha: Jamás tomé alguna decisión con la intensión de hacer daño. ¡Jamás!, pero las tomé, lo hice, me equivoqué y aprendí. Pero ahora, qué más da. Subsistamos de la experiencia cerrando los ojos y yendo hacia adelante.
Y como dijo algún dicho: “Hicimos el amor (una vez más), pero no pudimos ganar la guerra.
Tal vez las cosas nunca terminen de organizarse. Y está bien. No demeritar el trabajo de tu coequipero suena como la solución acertada.
¡Tú no sabes nada!
Tal vez tengas razón y no sé nada. Gran pregunta: ¿Que soy o qué fui? ¿Yo? ¿O un desarrollo de tu marca personal?
¡Mírate! Como respondes.
Ahora soy yo. Ahora puedo ser yo de nuevo. Así que antes de comenzar este, mi viaje, ¿Cuánto más me reducirás? ¿Hasta alcanzar tu mejor costo de lo que soy, donde me puedas de nuevo comprar?
No cometas la equivocación de volver a intentar ser “el salvador”. Serlo sería fácil, pero difícil sería volver a construir “la fe” de una relación desconectada.
Déjame llevarme la apariencia de un vínculo de gratitud y cumplimiento, y ahora con la frente en alto, enunciar que tal vez merezcamos algo mejor después de todo.
Me divertí mucho contigo y quiero aprender a divertirme solo recordando tu sonrisa y enclavando la mirada en mi horizonte. Aceptar el reto no puede ser tan dañino. ¿No lo crees?
¡Pero, oye! Teníamos un acuerdo.
El acuerdo desde el día uno siempre fue: Ser nosotros. Y no era negociable, ¿recuerdas?, Ahora no será negociable solo para uno de los dos. Solo se trataba de continuar siendo “al natural”.
Quizás, la conveniencia de una superioridad moral al parecer, no puede ser equilibrada. Un ganador siempre dará un perdedor. No existen más alternativas.
Siempre serás la música y el baile. La debilidad y la adrenalina. Mi sonrisa grabada en el rostro. El mejor recuerdo: Tus movimientos graciosos y sinceros llenos de emotividad, al abrazar el amor resumido en una persona.
¿Regresarás?
Tal vez nunca. Tal vez jamás. Cuando llegues a casa, te darás cuenta de que, caminar a solas, es como si algo grandioso hubiera pasado anoche, donde te embriagaste, perdiste el control, y hoy, no recuerdas nada porque perdiste la conciencia de la jornada anterior.
Así que sin lamentos. ¡Volveremos a empezar a caminar a solas!
Autor: Thedigwriter


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